

Tras dos décadas de desarrollo estratégico, la Marina de Santa Marta se consolida como un nodo clave del turismo náutico de alto valor y un catalizador de renovación urbana en Colombia. Gestada en 2005 por el Grupo Daabon y la Sociedad Portuaria de Santa Marta bajo la firma Inversiones Marina Turística S.A. (IMT) junto a 100 accionistas, la iniciativa superó un desafío de ingeniería al erigir un rompeolas con más de 130.000 m³ de piedra.
Tras iniciar operaciones en 2010 con capacidad para 256 embarcaciones, su estabilidad financiera a mediados de esa década impulsó la expansión hacia el desarrollo inmobiliario Grand Marina, compuesto por torres residenciales, apartasuites y el Hotel AC Marriott, y su internacionalización como el único puerto verificado por la red IGY Marinas en Suramérica. Su ubicación fuera de la ruta de huracanes, junto a su taller naval con Travelift de 65 toneladas, estación de combustible y aduana en sitio, la posicionó como escala oficial de regatas globales como la World ARC con más de 300 embarcaciones y 900 navegantes.
De acuerdo con Juan Carlos Romero, Gerente General, «La Marina dejó de ser únicamente un parqueadero de barcos para convertirse en el epicentro de un ecosistema turístico, comercial y urbano de clase mundial que demuestra la capacidad de Colombia para competir al más alto nivel».
A esto se suma un sólido impacto macroeconómico y de dinamización social en la región. Un estudio de impacto urbano reveló que el complejo generó una valorización del suelo del 300%, concentró el 25% de la construcción no VIS en la ciudad y triplicó el recaudo predial municipal a $2.500 millones de pesos anuales, jalonando ventas por más de US$15 millones al año en su zona de influencia. Asimismo, ha generado cerca de mil empleos, entre directos e indirectos, y moviliza anualmente a más de 70.000 visitantes en actividades chárter, 33.000 huéspedes hoteleros y 5.000 navegantes internacionales.
A futuro, orienta sus inversiones hacia la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de la comunidad náutica. Con un plan inicial cercano a los $500 millones de pesos en autogeneración solar y proyectos de desalinización proyectados para cubrir más del 50% de su consumo energético, la Marina avanza simultáneamente en la edificación de su Club de Yates.
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